Informe en la Autónoma Metropolitana

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El 28 de febrero pasado el rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Salvador Vega y León, presentó su Informe de Actividades 2016, durante el cual abordó los avances de esta casa de estudios en el último año. Las fortalezas de la UAM son sus profesores-investigadores, programas de posgrado, trabajo científico de punta, oferta amplia de actividades culturales y vinculación con el entorno que, en conjunto, la proyectan como una institución confiada en el futuro.

En la Academia reside la real fortaleza de la UAM

Informe de Actividades 2016 de Salvador Vega y León

El 28 de febrero pasado el rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Salvador Vega y León, presentó su Informe de Actividades 2016 ante el Colegio Académico de la institución, durante el cual abordó los avances que ha tenido esta casa de estudios durante el último año.
Las fortalezas de la UAM residen en sus profesores-investigadores, programas de posgrado, trabajo científico de punta, oferta amplia de actividades culturales y vinculación con el entorno que, en conjunto, la proyectan como una institución confiada en el futuro, señaló el timonel de la Casa abierta al tiempo.
Durante la Sesión 411 del Colegio Académico, el rector general de la UAM resaltó que el balance del último año muestra “una universidad fuerte y consolidada”, en la que “se han creado las condiciones indispensables para su internacionalización”, entre otros logros.
En su mensaje, destacó que los académicos sostienen y dan vida a las tres funciones sustantivas de la institución y que algunos han merecido importantes galardones y reconocimientos, por ejemplo, los premios Nacional de Ciencias y Artes, de la Academia Mundial de Ciencias (TWAS, por sus siglas en inglés) y la Medalla Bellas Artes.
Con la sobresaliente calificación de la planta docente, conformada por poco más de 3 mil profesores, resulta natural que todas las Unidades Académicas de la institución cuenten con exitosos programas de licenciatura y posgrado, dijo.
Asimismo, informó que en los últimos cuatro años el Colegio Académico ha aprobado 14 planes de estudio nuevos y el posgrado está formado por 99, tres cuartas partes de ellos reconocidos en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Los 32 posgrados que este organismo ha catalogado como consolidados cuentan con el potencial para lograr –en el corto plazo– el nivel de competencia internacional, una categoría que poseen ya otros seis, señaló Vega y León.

Una guía neurálgica

La internacionalización ha sido una guía neurálgica de este rectorado y es un eje transversal que atañe a las tres funciones sustantivas, por lo que “he puesto en marcha varias cátedras mundiales, sobresaliendo la itinerante México-Reino Unido”, en la que desde 2016 la UAM participa para trabajar de manera conjunta en las áreas de ciencia, tecnología, matemáticas, ciencias sociales y humanidades.
“Durante mi gestión se han construido las condiciones indispensables para la internacionalización de la universidad” y se han formalizado convenios bilaterales necesarios para el desarrollo de redes de investigación de alcance global y la edición de publicaciones, detalló.
Además se han abierto los cauces para alentar los posgrados de doble y triple titulación con instancias de distintas regiones del mundo y “nos hemos sumado a nuevos esquemas de colaboración internacional que ayudarán a articular las licenciaturas con los posgrados”. En un contexto de grandes restricciones económicas, el gran reto es mantener el impulso del avance institucional.
En cuanto a la infraestructura, prosiguió el dirigente de la UAM, en esta Administración continuaron las obras y mantenimiento necesarias para la seguridad de la comunidad universitaria y el crecimiento institucional, sobresaliendo el edificio G en la Unidad Azcapotzalco y la actualización del Plan Maestro de la Unidad Cuajimalpa para la construcción de la Torre de Servicios, subrayó.

Mejorar las trayectorias escolares

Una línea estratégica de la gestión ha consistido en mejorar las trayectorias escolares mediante cuatro acciones: el diagnóstico y diseño de actividades indispensables para corregir tendencias y abandonos; la creación –en 2015– del Programa Divisional para el Mejoramiento Académico y Crecimiento de las Licenciaturas, 2016-2017 y 2024; la aprobación por el Colegio Académico de una adición al Reglamento de Estudios Superiores de la UAM que permitirá a aquellos que hayan cubierto 90 por ciento de los créditos concluir sus estudios por experiencia laboral.
En principio, a esta reforma podrían acogerse cerca de 2 mil personas que ingresaron a la universidad en el periodo 1985-2014. La cuarta acción instrumentada es la política de equidad e inclusión social en el otorgamiento de becas de estudio.
El mantenimiento de una relación permanente con los profesionales formados en esta casa de estudios es una responsabilidad institucional, pues más de 150 mil ex alumnos proyectan a la UAM en el plano global, por lo que esta administración instituyó el nombramiento de Egresado Distinguido, que en tres procesos –durante el periodo 2014-2016– ha distinguido a 40 de los más sobresalientes.
La cultura ha sido retomada como vocación y para constatarlo están por concluir los procesos de catalogación y valuación de la extensa obra física que es patrimonio universitario y de la humanidad, fueron adquiridas en comodato las obras de Leonora Carrington que creó poco antes de morir y se inauguró el Foro Casa de la Paz, como preámbulo a la reapertura del emblemático Teatro Casa de la Paz, además de que entre 2013 y 2016 la Casa abierta al tiempo editó 763 libros, equivalente a la producción del Fondo de Cultura Económica.
Un sello de la institución es la responsabilidad social, por lo que es promovida una cultura de hábitos óptimos para aumentar la calidad de vida de los universitarios mediante el Programa UAM-Saludable, así como acciones más conscientes de la necesidad de preservar el medio ambiente, como establece el Programa Integral Hacia la Sustentabilidad.
Finalmente, recordó Salvador Vega y León, la Casa Abierta al Tiempo se distingue por su responsabilidad con el entorno y los sectores sociales vulnerables, en virtud de lo cual alienta la cultura del respeto de las garantías individuales y, en tal sentido, creó la Defensoría de los Derechos Universitarios.

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