Educación superior, la clave para mayor libertad

Universidad en el mundo

REINO UNIDO

Simon Marginson *

Este es un momento crucial para el Reino Unido, Europa y la educación superior, en un extraordinario panorama en los países atlánticos y en Europa occidental que nadie vio venir hace un año. Las cosas son distintas en Asia del Este y Sureste de Asia y América Latina, en donde la Educación y la Ciencia están creciendo; y en Asia del Sur, África y Medio Oriente, que tienen más severos problemas. Pero los grandes cambios en esta región afectan la política, la economía y los flujos a través de las fronteras.
Y la educación superior y la investigación están directamente implicadas. La educación superior, la Ciencia, los expertos, la movilidad extranjera y local, todos están en la lista negra de la derecha alternativa (alt-right).
Marcadamente, el debate tóxico e irresoluble entre la movilidad global y la monocultura nacional no solamente puso en pausa la evolución de Europa, es ahora más potente que la meta de la prosperidad económica, la que hace un año regía la política en el Reino Unido y los Estados Unidos.
Durante mucho tiempo hemos luchado con la dominación de la política de educación superior por indicadores exclusivamente económicos. Ahora tenemos un problema más grande.
Terminar el libre movimiento en Europa es ahora una prioridad más alta para el gobierno del Reino Unido que el enriquecimiento económico o la atracción de talento global.
Los dos sectores globales más exitosos del Reino Unido son los servicios financieros y la educación superior y la investigación. Aunque diferentes como son, es probable que cada uno sea un daño colateral de sangre y suelo de la política nacionalista.
De repente, la educación superior y la investigación están negativamente posicionadas tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. Las ciudades universitarias en los Midlands y el Norte que votaron por la Permanencia se sientan en medio de las fuertes mayorías del Salir en las ciudades más pequeñas y las zonas rurales para las que la conexión global no está funcionando. Y un gobierno bribón de la derecha alternativa estadounidense apunta tanto a las universidades estadounidenses como a la ciencia climática. Esto es más peligroso en los Estados Unidos.
Todo eso nos obliga a reconsiderar no solo la educación superior sino nuestro entendimiento de la globalización, la sociedad y la política. Incluso la determinación en la Ciencia social.
El cambio en Anglo-América-Europa intersecta un sector de la educación superior ya en transformación.Tres grandes tendencias han rediseñado el sector en la última generación: masificación, globalización y mercantilización.
A través del mundo estas tendencias impactan al sector en diversas maneras.
La mercantilización ha transformado los sistemas de educación superior de habla inglesa, Rusia y mucho de Europa oriental e India. Ha tenido menos impacto en Europa occidental y mucho de América Latina, se ha invertido parcialmente en Polonia y ha sido contenida en China y Asia Oriental.
La convergencia global y la integración han construido un sistema mundial de conocimiento basado en universidades en red, un cambio fundamental y decisivo, y hay una expansión secular continua en la movilidad, a pesar de la creciente oposición a la migración en algunos países. Pero el involucramiento transfronterizo se articula a través de ajustes nacionales. El impacto de lo global varía marcadamente por país, en la educación superior y la mayoría de las otras esferas.
De las tres tendencias, es la masificación, ligada a la urbanización y a una creciente clase media, la que es verdaderamente universal. En las últimas dos décadas, la tasa bruta de matriculación en la educación terciaria brincó de 17 a 34 por ciento. Más de 50 países inscriben la mitad de cada cohorte de edad que sale de la escuela.
Solamente en Estados Unidos y el Reino Undo el número de estudiantes baja. Quizá es porque en estos altamente estratificados sistemas, en sociedades que se vuelven más desiguales, se está vaciando el valor social de la participación en las instituciones de nivel inferior, mientras los costos privados se están elevando. Pero en general, en todo el mundo, la historia es de continuo y rápido crecimiento de la inscripción.
Entonces he aquí la nueva paradoja de la alta participación en la educación superior. De un lado, la educación superior nunca ha sido más central para la vida económica, social y cultural, nunca antes llegó a más gente, nunca ha sido más incluyente. Del otro lado, es pintada como una conspiración de élite sin raíces.
* El profesor Simon Marginson es director del Centro para la Educación Superior Global basado en el Instituto de Educación UCL del Reino Unido, y conduce el programa de investigación global en educación superior. Esta es una breve versión de su discurso para la conferencia anual de Centro, del 1º. de marzo.
(Tomado de University World News No:449 –Simon Marginson–, marzo de 2017).

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