¿En los campus universitarios buscará el gobierno a los nuevos agentes fronterizos?…

Universidad en el mundo

En la Feria de Carreras del Colegio Universitario en la Universidad de Maryland (UMUC), la semana pasada, la escena fue familiar: los estudiantes y alumnos recientes del Colegio insignia en línea, vestidos con sus mejores blazers profesionales con etiquetas de nombre y tarjetas de visita, se detuvieron ante las mesas de los reclutadores, que les hicieron entrega de mercancía gratuita y hablaron de oportunidades de trabajo.
La más larga fila de buscadores de trabajo estaba en la mesa del Departamento de Estado, irónico, ya que la contratación en el Departamento sigue estancada bajo una congelación parcial firmada por el presidente Trump.
Justo enfrente de esa mesa, sólo un puñado de posibles empleados esperaron para hablar con representantes de una Agencia con perspectivas de empleo más risueñas: Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). En un rincón, al lado de una mesa para los nacionales de Washington, un agente de la patrulla fronteriza y un oficial de CBP, cuyo trabajo es mantener la seguridad en los puertos de entrada, permanecía vestido con todo su uniforme, listo para reclutar.
El presidente Trump hizo campaña sobre la promesa de reforzar la seguridad fronteriza y esto incluyó proporcionar más vigilantes. El Departamento de Seguridad Interna ya había estado reclutando 5 mil nuevos agentes de protección fronteriza y 10 mil oficiales de inmigración que solicitó Trump para cumplir sus planes.
La última vez que Seguridad Interna tuvo un gran aumento en la contratación, Terry Bennett se unió al equipo. En 2009 un amigo suyo le informó de trabajo en Aduanas y Protección Fronteriza, dijo, y después de un proceso de solicitud de seis meses, y cuatro meses en una academia de entrenamiento, se convirtió en agente. Bennet emplea su día en la Feria de Carreras de Maryland para reclutar a nuevos agentes fronterizos. “Pienso que nuestra agencia ahora es probablemente la mejor oportunidad para que la gente consiga trabajo”, dijo Bennet.
Todd Gayle, un agente supervisor de interdicción aérea con la Agencia, trabaja para su comando nacional de reclutamiento de primera línea, en Washington, D.C.
El año pasado, la Agencia llevó a cabo más de mil eventos de contratación en los colegios y universidades, dijo, y está en vías de alcanzar el mismo número este año.
Un panfleto que se entregó a los solicitantes de trabajo dice que Aduanas y Protección Fronteriza es una de las agencias policiales más grandes del mundo, con casi 60 mil empleados. La agencia tiene enlistadas varias posiciones abiertas en Arizona y Nuevo México con salarios que van de 30 mil dólares a 50 mil dólares. Típicamente, la Agencia recluta en las escuelas que tienen programas de grado en aplicación de la ley, la justicia penal y forense.
Bennet dijo que el trabajo es una emocionante oportunidad para alguien que quiere trabajar al aire libre, pero conseguir ser contratado puede ser un “arduo proceso”. Ser contratado puede llevar un año y medio e incluye exámenes, revisiones médicas y requisitos de acondicionamiento físico. Un chequeo de antecedentes y examen de polígrafo han sido parte del proceso de investigación desde que el Congreso adoptó una ley anticorrupción para prevenir la posibilidad de que los agentes puedan ser chantajeados o sobornados. Algunos funcionarios de la Administración Trump quieren simplificar el proceso para hacer la contratación más rápida.

Un tópico candente

Bennett dijo que algo del interés en la mesa es resultado del empuje para la seguridad de la frontera, durante la elección. “Es un tema candente en este momento, la inmigración”, dijo.
Pero los agentes fronterizos no siempre son bienvenidos en las universidades que visitan. Los estudiantes del San Diego City College, los campus de la Universidad de California en Irvine y Santa Bárbara, y en la Universidad de Nuevo México, han protestado por las visitas de los funcionarios fronterizos en las Ferias de Carreras, citando un ambiente hostil para los estudiantes indocumentados cuando los funcionarios están presentes.
En la Feria de Carreras del MiraCosta College, la pasada primavera, los estudiantes hicieron una recreación de la fatal golpiza a Anastasio Hernández-Rojas por agentes en 2010. Los estudiantes activistas del campus Irving consiguieron más de 600 firmas en una petición para que la CPB estuviera fuera de la Feria de Carreras en 2015 y la Agencia decidió no asistir, citando preocupaciones de seguridad.
En la Universidad de California en San Marcos, CSUSM, una profesora de Sociología defendió a estudiantes manifestantes que sintió que habían sido intimidados por representantes de Protección Fronteriza la pasada primavera, en una Feria de Carreras. Marisol Clark-Ibáñez subió una foto mostrando al oficial en uniforme, grabando con su teléfono a los estudiantes portando mensajes CSUM un espacio libre y paren de segregarnos.

Opiniones diferentes

“Estos son eventos de reclutamiento, no eventos de solicitud”, Roland Filiault, un vocero de la Agencia, dijo en un correo electrónico”. CBP no pregunta a los estudiantes cuál es su estatus migratorio cuando recluta en los campos.
Pero sobre todo, las protestas son pocas y distantes entre sí, dice Gayle. “Los funcionarios los toman sobre la base de caso por caso, pero nada significativas para llegar al punto en el que tengamos que cambiar nuestras tácticas en la forma en que llevamos a cabo nuestro negocio. Lo que he estado advirtiendo y asesorando a nuestros oficiales hacerlo sólo para mantener su conocimiento situacional. Lo han visto en las noticias… estas protestas ocurren espontáneamente en varias localidades, incluyendo los campus”.
Bennet dijo que nunca había tenido la experiencia de protestas estudiantiles en ninguna de las Ferias de Carreras, pero había escuchado de ellas. Mientras que los estudiantes no protestaron la presencia de los agentes de la patrulla fronteriza en la Feria de Carreras de Maryland, algunos pasaron por alto la mesa.
Michael Nagrampa, estudiante en seguridad IT, dijo que pensaba que o tenía sentido que la patrulla fronteriza se pusiera de manifiesto en una institución tan diversa como UMUC y no se sorprendió de que la línea fuera mucho más corta por ejemplo, que la del Departamento de Estado. Él es de primera generación norteamericana y sus padres llegaron a Estados Unidos desde Filipinas.
“Hay mucha protección en la frontera mexicana. No entiendo porqué tendría que necesitarse más, dice Nagrampa. Pienso que es contrario a lo que pensé y creí de nosotros como Estados Unidos.”
El aumento en la contratación fue emocionante para algunos que estaban alineados en la mesa CBP. Jana Carter, graduada el año pasado con maestría en Administración de Proyectos, piensa que la Agencia puede ser el lugar para nuevas oportunidades. “Creo que para mí no es tanto mantener a la gente fuera; se trata de proteger a la gente que ya está aquí”, dijo Carter. Sin embargo, siente la tensión que rodea el asunto, especialmente después de la elección del presidente Trump. Su hija, estudiante de segundo año en la Universidad George Mason, tiene diferentes opiniones sobre el crecimiento de la Agencia. “Ella está por tomar a todo el mundo, dejar que todo el mundo venga aquí, y yo soy más conservadora y tengo que ser estratégica”, dijo Carter. Si ella se uniera a la Agencia, dijo, ella y su hija “probablemente tendrían muchas discusiones al respecto”.
(Tomado de The Chronicle of Higher Education –Alex Arriaga–, marzo de 2017).

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