Lo que el presupuesto de Trump significa para la educación superior

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El presidente Trump dispuso las prioridades del gasto en su Administración. La liberación de un proyecto de presupuesto que incluye un recorte de 9 mil millones de dólares para el Departamento de Educación de los Estados Unidos (EU), más del 13 por ciento, así como disminuciones en varias agencias que proporcionan dinero para la investigación académica, como los Institutos Nacional de Salud y Fundación de la Ciencia. El bosquejo de la Administración también pide eliminar el Fondo Nacional para las Artes (National Endowment for the Arts ) y el Fondo Nacional para las Humanidades (National Endowment for Humanities).
Las profundas reducciones discrecionales en estos gastos recaen en todas las agencias, en sentido de compensar el incremento para el Departamento de Defensa, la Seguridad Interna y Asuntos de Veteranos.
Los recortes propuestos al Departamento de Educación incluyen planes para cancelar de tajo varios programas que ayudan principalmente a los estudiantes de bajo ingreso y de minorías, mientras se incrementan los gastos para programas de elección de escuelas en la educación elemental y secundaria.
Aunque la Administración recomendó ampliamente preservar el Programa de Becas Pell –la principal forma de ayuda federal para estudiantes necesitados– puede sacrificar la posibilidad de subvenciones durante todo el año, que muchos han pedido en el Congreso y en la educación superior.
El proyecto de la Administración para el año fiscal 2018, que comienza el 1º de octubre, viene con varias advertencias. El documento de presupuesto, conocido como un presupuesto magro, fue escaso en los detalles, excluyendo cualquier estimación de los ingresos proyectados o el gasto obligatorio en programas como Medicaid. Además los planes del presidente tienen que pasar por la Asamblea con una mayoría de miembros republicanos del Congreso, quienes le dieron una tibia recepción.
Pero los recortes en áreas que puedan afectar desproporcionadamente a los ciudadanos con desventajas prendieron la alarma entre los partidarios de la educación superior. He aquí más detalles del presupuesto presidencial.

Recortes notables

En una declaración, del Fondo Nacional para las Artes (NEA) dijo que la propuesta de eliminar la agencia era una decepción” pero como agencia federal no puede abogar por financiamiento. “No obstante, continuaremos nuestra práctica de educar acerca del papel vital del NEA para servir a las comunidades de nuestra nación,” se lee en la declaración.
De similar manera, William D. Adams, director del Fondo Nacional para las Humanidades (NEH) lamentó la eliminación de la agencia en un comunicado. “Estamos muy tristes al saber de la propuesta de eliminarlo, ya que el NEH ha hecho significativas contribuciones a favor del público en sus 50 años de historia,” se dice en la declaración de Adams. Pero debemos cumplir con esta solicitud de presupuesto ya que esta etapa inicial del proceso del presupuesto federal se pone en marcha”.
Ambas agencias dicen que podrían trabajar con la Oficina de Administración y Presupuesto durante el proceso del presupuesto y que su destino en el año fiscal 2018 recae en el Congreso, que determinará los niveles de financiamiento de las agencias.
El presupuesto de Trump también propone eliminar financiamientos para 19 agencias independientes, como el Centro Internacional Woodrow Wilson para Académicos, la Fundación de EU para el Desarrollo de África, la Comisión Regional de los Apalaches; el presupuesto también reduciría los gastos para la Oficina de Asuntos Educativos y Culturales del Departamento de Estado, pero se podría centras en sostener el programa señero: Programa Fullbright para el Intercambio Iinternacional.

Las Becas Pell protegidas

En febrero, Paul Ryan, republicano de Wisconsin, vocero de la Cámara de Representantes, expresó el apoyo al financiamiento de Pell Grant, diciendo que “tenía mucho sentido”. Pero no es el primer diputado republicano que da marcha atrás en la idea. La batalla para restaurar la ronda anual del financiamiento para el Programa, que ayuda a pagar los costos de la universidad a los estudiantes que demuestran necesidad financiera, ha visto un apoyo bipartidista desde que fue eliminada, en 2011.
Pero aunque el esbozo propuesto por el presidente Trump no cortaría el Programa, sí pide la cancelación de 3.9 mil millones de dólares en la prórroga del financiamiento del Programa Pell.
Como actualmente está, el Programa Pell Grant tiene un surplus de más de 10 billones de dólares gracias a los cambios en los requisitos de selección para los estudiantes. La propuesta de Trump absorbe algo de ese dinero para reasignarlo en otras partes del gobierno. El año pasado, los diputados pelearon para prevenir que eso sucediera.
John B. King Jr., segundo secretario bajo la presidencia de Obama, dijo que los recortes podrían ser draconianos. King, ahora presidente de Education Trust, una organización no lucrativa a favor de los estudiantes, dijo que si se aprobaran los recortes, “todos los estudiantes, particularmente los de color y bajo ingreso, a través de todo el continuum de nuestro sistema educativo, padecerían”.

Programas para estudiantes de bajo ingreso

El presupuesto propuesto incluye cerca de 200 millones de dólares en recortes para programas federales que ayudan a estudiantes con desventajas. Eso incluye un paraguas de ocho programas, llamada TRIO, que apoya el progreso de estudiantes de bajo ingreso, de primera generación, y discapacitados, que comienzan la educación media. También el Programa Gear Up tendría una reducción de 32 por ciento, que proporciona seis o siete años de apoyos para asesoría, tutoría, becas y otros servicios para los estudiantes y familias de bajo ingreso. El Programa los sigue desde la educación media hasta la graduación de preparatoria y a veces también en el primer año de la universidad. Los consejeros ayudan a los padres a entender los beneficios de la universidad y cómo solicitar la ayuda financiera.
Ranjit Sidhu, presidente del Consejo Nacional de Asociaciones Comunitarias y Educativas, dice que Gear Up ofrece un sólido retorno de la inversión. En 2014, el 77 por ciento de los alumnos del Programa se inscribió en una institución postsecundaria, después de la preparatoria, de acuerdo con las estadísticas federales. Eso se compara con el 45.5 por ciento de los estudiantes de bajos ingresos en general.
Los recortes propuestos son complicados cuando un nuevo informe muestra que hay un creciente número de estudiantes con hambre y sin hogar, dijo Josh Wyner, vicepresidente del Instituto Aspen y director ejecutivo de su Programa Excelencia Universitaria, para los colegios comunitarios.
“Si deseamos una fuerza de trabajo educada y tenemos creciente número de estudiantes con necesidades significativas fuera de clase, es lógico pensar que doblaríamos los apoyos que necesitan, no los recortaríamos”, dijo. No todos los programas bajo el paraguas de TRIO han sido efectivos, dijo Wynes, pero los recortes al por mayor son miopes”.
También sugiere recortes en la Federal Work-Study and the Supplemental Educational Opportunity Grant, una beca federal para estudiantes de bajo ingreso que sería completamente eliminada. Mientras tanto, el financiamiento para estudio-trabajo podría ser recortado “significativamente,” con dinero redirigido a los estudiantes que más lo necesitaran, de acuerdo con la propuesta. Los fondos federales para una variedad de programas de entrenamiento para el trabajo para personas mayores y jóvenes discapacitados, también serían recortados.
“Los empleadores necesitan trabajadores capacitados, dijo María K Flynn, presidente de Trabajos para el Futuro, una organización no lucrativa. “Recortar programas que apoyan la actual y futura fuerza de trabajo de EU, es problemático”, dijo, e inconsistente con el declarado intento del presidente para crear trabajos. Dijo estar esperanzada, a pesar de todo, en que el presupuesto podría ayudar a los estados a expandir el aprendizaje.

Llamados a mantener el apoyo a las HBCU

El presupuesto del presidente Trump llama a mantener el apoyo federal a las históricamente universidades y colegios negros (HBCU) y otras instituciones que sirven a minorías, en el rango de 492 millones de dólares. Pero no propone nuevos financiamientos, lo que ha sido una solicitud clave de los presidentes de HBCU quienes asistieron a una reunión con Trump.
El encuentro generó controversia, incluso cuando Betsy DeVos, la secretaria de Educación, emitió una declaración diciendo que los HBCUs eran pioneros reales en la elección de escuela. Un presidente de HBCU, que ha ido a Washington con un ojo puesto en más financiamientos federales, definió a la reunión como un comienzo difícil de lo que se necesitaba para tener una relación productiva.
Con la eliminación propuesta del programa suplementario de becas y la cancelación del surplus de los financiamientos Pell, el “magro presupuesto” no lleva bien esa relación.
Menos de tres semanas atrás, esta Administración apuntó que es una prioridad abogar por los HBCUs,” dijo Alma Adams, una demócrata de Carolina del Norte, “pero después de revisar este presupuesto, esas llamadas son huecas”.
Michael J. Sorrell, presidente del históricamente negro Paul Quinn College, en Dallas, dijo que nada en el plan debería ser un choque”. Es lo que prometió”, dijo Sorrell, “cuando alguien dice que la meta es de-construir el Estado administrativo, estas son el tipo de cosas que se esperan”. Ahora está en el Congreso decidir si esa visión en aceptable. Los líderes republicanos del Congreso afirmaron que serían los abogados para los HBCUs, dijo Sorrell. Este es el momento en que la relación será probada.

Profundos recortes en gastos de investigación

La Administración Trump propuso que el presupuesto recortaría billones de dólares en los gastos federales a la investigación. Al comparar esas reducciones con las políticas de inmigración restrictivas, muchos líderes dicen que el presidente ha lanzado un peligroso asalto a la preeminencia de los Estados Unidos en ciencia y tecnología.
El plan de Trump podría recortar el presupuesto del Instituto Nacional de Salud (NIH) en 18 por ciento –de 31.7 billones de dólares a 25.9 billones de dólares– mientras promete “una mayor reorganización de los Institutos de Salud y los centros”.
El presupuesto barrería con una serie de programas ambientales y climáticos federales, incluyendo los Programas de Investigación Avanzada en Agencia de Energía, un proyecto que el secretario de Energía de Trump, Rick Perry, describió, justamente la semana anterior, como “clave para el avance de la economía energética de EU”.
Aun algunos compañeros republicanos de Trump estaban espantados. “Pienso que el presidente está chiflado”, dijo John Edward Porter, ex legislador republicano de Illinois, quien encabezó el subcomité responsable de los financiamientos para el NIH y otras agencias de salud.
“Este presupuesto es un presupuesto que juega con su base”, dijo Porter, quien ahora está en la junta de Research America, una asociación que incluye patrocinadores corporativos y académicos de la investigación. “Pero en cuanto a un documento serio que podría ser apoyado por el Congreso, ciertamente no es probable que ocurra nada”. Lo más probable, dice Porter, es que el Congreso apruebe un incremento para el NIH de uno a dos billones de dólares, según cuán fuertemente los miembros de ambos partidos apoyen la investigación médica. Es probable que los legisladores consideren la sugerencia de realinear las divisiones de NIH como ridícula, dijo.
El presupuesto de Trump no menciona la Fundación Nacional para la Ciencia (NSF), aparentemente dejando la cifra del NSF para un plan presupuestal más detallado, que se espera después de primavera, pero llama a un recorte combinado de 9.8 por ciento en los presupuestos de las agencias no enlistadas individualmente.
“Si fueran promulgados estos recortes señalarían el fin del siglo americano como líder de la innovación global”, dijo Robert D. Atkinsos, presidente de la Fundación de Información en Tecnología e Innovación, un grupo de reflexión financiado por la industria. “El presupuesto de Trump echa abajo este gran legado y nos coloca en la ruta de ser una economía de peones”.
Sin embargo, incluso si los republicanos en El Capitolio rechazan los recortes propuestos por la Administración, los legisladores tienen un historial reciente de mantener cualquier aumento en el gasto federal en investigación científica cerca de la tasa general de inflación.
Tanto el NIH como la National Society for Histotechnology tienen “mucho apoyo bipartita en el Cogreso”, dijo Barry Toiv, un vocero del la Asociación de Universidades Americanas, que representa a las principales instituciones de investigación
Sin embargo, si el Congreso acompaña profundos recortes generales en el financiamiento discrecional –no relacionado con la defensa– los recortes significativos en el gasto en investigación son casi inevitables.
(Tomado de The Chronicle of Higher Education, marzo de 2017).

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