Nobel de Medio Ambiente

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Después de haber sido anunciado en febrero como el ganador del Premio Tyler para el Logro Ambiental 2017, el pasado 4 de mayo José Sarukhán Kermez recibió dicho galardón –auspiciado por la Fundación Tyler y la Universidad del Sur de California–, mismo que es considerado como el Premio Nobel de Medio Ambiente.

José Sarukhán Kermez recibió el Premio Tyler para el Logro Ambiental 2017

Después de haber sido anunciado como el ganador del Premio Tyler para el Logro Ambiental 2017, el pasado 4 de mayo José Sarukhán Kermez se dio cita en Estados Unidos, para recibir dicho galardón, mismo que es considerado como el Premio Nobel de Medio Ambiente.
Dicho anuncio fue hecho el pasado 21 de febrero por el Comité Ejecutivo del Premio Tyler, en consideración a las contribuciones de este científico de talla mundial, el cual apenas en 2016 fue galardonado con el reconocimiento más importante que otorga la Organización de las Naciones Unidas en materia ambiental, el Premio Campeones de la Tierra (Ver U2000, Número 976).


Debido a su gran labor, José Sarukhán ha recibido también el Premio a la Investigación de la Academia Mexicana de Ciencias, en 1980, y el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales, en 1990, además de haber sido galardonado en diversas ocasiones con el Doctorado Honoris Causa.
Y es que Sarukhán Kermez cuenta con méritos de sobra para haberse hecho acreedor a este Nobel, con una formación de licenciado en Biología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), maestro en Ciencias por el Colegio de Postgraduados de Chapingo y doctor por la Universidad de Gales, Gran Bretaña.
Además de haber sido rector de la Universidad Nacional Autónoma de México de 1989 a 1997 –sacando a flote a la Máxima Casa de Estudios del país en tiempos de crisis–, también se desempeñó como director del Instituto de Biología de la UNAM de 1979 a 1986 y como coordinador de la Investigación Científica de 1986 a 1988.
Fue durante su periodo como rector precisamente que puso en marcha la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), en 1992, de la cual actualmente es coordinador general, convenciendo al entonces presidente de México para crear una agencia a nivel federal que funcionara como inventario de la biodiversidad del país, algo nunca antes hecho a este nivel.
Pero la labor de la CONABIO iría más allá, pues además de registrar la biodiversidad existente en México, también estaría a cargo de vigilar su conservación y uso sostenible, convirtiéndose así en un organismo pionero no sólo en el país, sino en el mundo entero.
En el caso del Premio Tyler para el Logro Ambiental, éste fue establecido por John y Alice Tyler en 1973, siendo uno de los primeros a nivel internacional que reconocían los esfuerzos de la ciencia a favor del medio ambiente y la energía limpia, por lo que quienes se hacen acreedores a tal distinción están dedicados a las preocupaciones ambientales, incluida la política del medio ambiente, la salud, la contaminación del agua y del aire, la alteración de ecosistemas y la pérdida de biodiversidad así como los recursos energéticos.
Además de recibir una medalla conmemorativa y una placa en una ceremonia celebrada para tal fin, el galardonado con el Premio Tyler para el Logro Ambiental recibe también un reconocimiento económico, el cual es otorgado por el Comité Ejecutivo del Premio Tyler Internacional con el apoyo administrativo de la Universidad del Sur de California.
De esta manera, el pasado 4 de mayo quedó inscrito el nombre de José Sarukhán Kermez en la lista de los Nobel de Medio Ambiente, junto con el mexicano Mario Molina Pasquel y Henríquez, quien también obtuvo tal distinción en el año de 1983.

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