La UAM tiene ya nuevo rector general

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La Junta Directiva de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) dio su voto de confianza a Eduardo Abel Peñalosa Castro para que a partir del día 4 de julio de 2017 ocupe el cargo de rector general de esta casa de estudios, en sustitución de Salvador Vega y León, quien está a punto de concluir su cuatrienio al frente de la institución.
El pasado 29 de junio la Junta Directiva de la Casa Abierta al Tiempo hizo pública su decisión, la cual consistió en que sea el ex rector de la Unidad Cuajimalpa de la UAM quien ocupe la Rectoría General de esta universidad durante los próximos cuatros años.
Cabe recordar que originalmente fueron doce los aspirantes al cargo, y después de recibir las opiniones de la comunidad universitaria y de revisar cada currículum, proyecto de trabajo y entrevistar de forma directa a los aspirantes al cargo de rector general, la Junta Directiva de la Autónoma Metropolitana definió una terna la cual estuvo integrada por Norberto Manjarrez Álvarez, Eduardo Abel Peñalosa Castro e Iris Edith Santacruz Fabila.
Posteriormente, después de deliberar al respecto, este órgano colegiado se pronunció por dar su voto de confianza a Peñalosa Castro, quien asumirá las riendas de esta institución de poco más de cuatro décadas de vida el día de mañana, martes 4 de julio de 2017.

Jihovana Sol Anguiano

Una universidad descentralizada, pero a la vez
integrada, propone el nuevo rector general de la UAM

A partir de mañana Eduardo Abel Peñalosa Castro ocupará el cargo

La Junta Directiva de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) dio su voto de confianza a Eduardo Abel Peñalosa Castro para que a partir del día 4 de julio de 2017 ocupe el cargo de rector general de esta casa de estudios, en sustitución de Salvador Vega y León, quien está a punto de concluir su cuatrienio al frente de la institución.
El pasado 29 de junio la Junta Directiva de la Casa Abierta al Tiempo hizo pública su decisión, la cual consistió en que sea el ex rector de la Unidad Cuajimalpa de la UAM quien ocupe la Rectoría General de esta universidad durante los próximos cuatros años.
Cabe recordar que originalmente fueron doce los aspirantes al cargo, se trata –por orden alfabético– de Patricia Emilia Alfaro Moctezuma, rectora de la Unidad Xochimilco de la UAM; Homero Jiménez Rabiela, profesor investigador de la Unidad Azcapotzalco; Cuauhtémoc Perseo López Herrera, egresado de la UAM; Romualdo López Zárate, rector de la Unidad Azcapotzalco de la institución y Norberto Manjarrez Álvarez, secretario general de la UAM y ex rector de la Unidad Xochimilco.
Asimismo, en esta lista inicial figuraron los nombres de Oscar Armando Monroy Hermosillo, ex rector de la Unidad Iztapalapa de la UAM; José Octavio Nateras Domínguez, actual rector de la Unidad Iztapalapa; Eduardo Abel Peñalosa Castro, ex rector de la UAM Cuajimalpa; Iris Edith Santacruz Fabila, ex secretaria general de la UAM; Emilio Sordo Zabay, rector de la UAM Lerma; Christian Eduardo Vázquez Pizarro, egresado de la UAM y Javier Velázquez Moctezuma, ex rector de la UAM Iztapalapa.
Después de recibir las opiniones de la comunidad universitaria y de revisar cada currículum, proyecto de trabajo y entrevistar de forma directa a los aspirantes al cargo de rector general, la Junta Directiva de la Autónoma Metropolitana definió una terna la cual estuvo integrada por Norberto Manjarrez Álvarez, Eduardo Abel Peñalosa Castro e Iris Edith Santacruz Fabila.
Posteriormente, después de deliberar al respecto, este órgano colegiado se pronunció por dar su voto de confianza a Peñalosa Castro, quien asumirá las riendas de esta institución de poco más de cuatro décadas de vida el día de mañana, martes 4 de julio de 2017.
Dicho anuncio fue hecho por el presidente en turno de la Junta Directiva, Rodolfo Santa María González, órgano que, aunque originalmente es integrado por nueve personas, al momento de tomar la decisión sólo contaba con ocho miembros dado que aún no ha sido elegido el último de sus integrantes.
Así las cosas, aparte de Rodolfo Santa María González, los encargados de tomar la decisión fueron Oscar Alejandro Terrazas Revilla, Marcia Hiriart Urdanivia, María Elena Álvarez-Buylla Roces, Arturo Robledo Martínez, Ana Rosa Pérez Ransanz, José Luis Valdés Ugalde y Emmanuel Haro Poniatowski.

Universidad descentralizada, pero integrada

Eduardo Abel Peñalosa Castro es licenciado en Psicología, maestro en Modificación de Conducta y doctor en Psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México, además de que cuenta con diversos textos de su autoría y coautoría y es miembro del Sistema Nacional de Investigadores.
Dentro de la Universidad Autónoma Metropolitana, de 2013 a 2017 se desempeñó como rector de la Unidad Cuajimalpa, mientras que de 2010 a 2013 fue jefe del Departamento de Ciencias de la Comunicación de esa misma sede académica, además de que de 2010 a la fecha es Profesor Titular C de Tiempo Completo Indeterminado de la División de Ciencias de la Comunicación y Diseño de la Unidad Cuajimalpa.
En el texto que presentó como aspirante a la Rectoría General de la UAM, titulado Ideas sobre la Universidad y Programa de trabajo para una posible gestión como rector general para el periodo 2017-2021, Peñalosa Castro reconoce que, aunque actualmente la Autónoma Metropolitana es una de las mejores de México, en este momento, a 43 años de vida, requiere un impulso para fortalecerse y posicionarse dentro y fuera del territorio nacional.
“Me interesa ser rector general de la UAM asumiendo el compromiso de ejercer un liderazgo que la conduzca a consolidar su presencia en el país y en el extranjero, a partir de un enfoque de comunicación de abajo hacia arriba, con base en el ejercicio de la transparencia y la rendición de cuentas, y con el diálogo como fundamento del trabajo, todo ello encaminado a lograr que la calidad académica llegue con claridad a todas las actividades de nuestra Universidad”, señala el documento.
Además, continúa: El concepto de presencia supone que la calidad de nuestro trabajo en docencia y en investigación se asegure por mecanismos y reglamentaciones internos, pero que convoquemos a líderes externos a las Unidades, que tengamos participación en cámaras, en diversos foros de investigación, en comités, espacios de docencia, de difusión de la cultura, de vinculación, así como en espacios mediáticos: que la Universidad crezca en calidad, y que esto nos lleve a estar en el imaginario público nacional e internacional.
Y es que “una de las debilidades que a mi juicio hay en la Universidad es una endogamia que en ocasiones pervierte el trabajo, y que podría ser resultado de la estructura transversal, dialógica de esta universidad: dado que tenemos normas y espacios colegiados, entonces el interés de la comunidad se centra en la organización interna, y su universo, al acotarse a la institución, descuida otros supuestos fundacionales como la vocación por resolver problemas nacionales a partir de la generación y la aplicación de conocimiento”, consideró.
En este sentido, Peñalosa Castro plantea la realización del Primer Foro Interunidades, que tiene como objetivo identificar las fortalezas y las debilidades de cada modelo unitario y el cual sería organizado por alumnos, académicos y administrativos. También señala la formulación de un plan de crecimiento a cuatro años, en particular para las Unidades Cuajimalpa y Lerma.
Por otro lado, prevé conformar un Consorcio de Instituciones de Educación Superior junto con los rectores o directivos de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Iberoamericana, el Instituto Politécnico Nacional, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, así como el Centro de Investigación y Docencia Económica, entre otros.
En síntesis, señala: “Propongo trabajar en una Universidad descentralizada pero integrada, con autonomía en sus Unidades en los aspectos que las unen, transparente en sus acciones, en la que se cuente con la activa participación de sus sectores, de los órganos personales y colegiados, así como de expertos externos; mejorar la cobertura, actualizar la oferta docente, la investigación, la preservación y difusión de la cultura, la vinculación y trabajar por una gestión óptima, para fortalecer la presencia de la Universidad en el país y en el extranjero. Es necesario considerar la educación como una función sustancial en la sociedad; y la integración, el diálogo y la búsqueda de consensos con sus sectores, como la manera idónea de encauzar a una comunidad de más de 50 000 miembros hacia los valores que requiere México en el siglo XXI”.

Cambios en la normatividad

Una de las acciones institucionales determinantes a instrumentar en la UAM en el nuevo periodo que está por comenzar tiene que ver con la propuesta de un reglamento de transparencia, rendición de cuentas y acceso a la información institucional, que sería sometido a la aprobación por parte del Colegio Académico, con el fin de fomentar el acceso a la información respecto del uso de los recursos de la universidad, propone Eduardo Abel Peñalosa.
También concibe la creación del Consejo Consultivo de la Universidad Autónoma Metropolitana, que conocería los planes de trabajo más relevantes y tomaría acuerdos, algunos de los cuales se integrarían a las labores de los órganos colegiados.
En lo que respecta al tema de orden presupuestal, manifiesta, se realizarían acercamientos constantes con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, con la Secretaría de Educación y con miembros del Poder Legislativo, que conjuntamente con las instituciones públicas que conformen el Consorcio de Universidades antes mencionado, podrían trabajar en una propuesta para que el presupuesto federal sea multianual.
Del mismo modo, continúa, se conformaría un grupo de investigadores destacados para que, junto con el Patronato y con el Consejo Consultivo de la UAM, se desarrolle una estrategia para la obtención de recursos económicos adicionales a los que nos destina la Federación. Esto plantearía un trabajo intenso de definición y planificación de acciones pertinentes para impulsar en forma eficaz la participación de la Universidad en el entorno productivo y económico.
Otro de los temas urgentes radica en la revisión y modificación del Reglamento de Adjudicación de Obras, Bienes y Servicios (RADOBIS), ya que actualmente su ejecución implica una importante pérdida de tiempo en trámites burocráticos debido a una sobrerregulación derivada de los múltiples pasos a realizar, además de las participaciones de múltiples actores que sujeta las decisiones a largos procesos, que si los combinamos con las burocracias de otras instancias como los patrocinadores de Conacyt o de la SEP, en ocasiones dan por resultado la pérdida de apoyos o pagos a los involucrados, aseguró.
A su vez, un tema impostergable para el próximo rector general de la UAM lo constituye la actualización de los reglamentos de evaluación del personal académico, como el Tabulador de Ingreso y Promoción del Personal Académico (TIPPA) y el Reglamento de Ingreso, Promoción y Permanencia del Personal Académico (RIPPPA).
La propuesta es realizar un solo reglamento que incluya las categorías de contratación, los plazos y requisitos para ascender de categoría y nivel y que incluya un tabulador equilibrado en relación con las actividades de docencia y de investigación. La iniciativa implica reformular la tabulación y la reglamentación al tiempo que se planteen rutas para la carrera académica.
Además, se propone revisar y, en su caso, adecuar los reglamentos de Alumnos, de Planeación, de Presupuesto, así como analizar la desconcentración funcional y administrativa de la UAM con respeto a la toma de decisiones, que debería ejercerse desde las Unidades académicas, considerando sus necesidades particulares.
Finalmente, Peñalosa Castro resalta también la relevancia de generar protocolos que aseguren la equidad, el respeto al género y a las preferencias de los miembros de la comunidad universitaria y que proscriban comportamientos discriminatorios.

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