Relevo temporal en la Rectoría de la UNICACH

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Debido a la renuncia de Adolfo Antonio Guerra Pérez al cargo de rector de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), la cual se hizo efectiva el pasado 19 de julio, el hasta entonces secretario general de la institución, Luis Alfredo Sierra Sánchez, fue nombrado por la Junta Directiva como encargado de la Oficina de Rectoría.
Dicha encomienda tendrá lugar en tanto es emitida la Convocatoria para elegir nuevo rector para esta casa de estudios y hasta que haya tenido lugar la designación correspondiente.

En la UNICACH la Junta Directiva designó al encargado de la Oficina de Rectoría

Debido a la renuncia de Adolfo Antonio Guerra Pérez al cargo de rector de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), la cual se hizo efectiva el pasado 19 de julio, el hasta entonces secretario general de la institución, Luis Alfredo Sierra Sánchez, fue nombrado por la Junta Directiva como encargado de la Oficina de Rectoría.
Dicha encomienda tendrá lugar en tanto es emitida la Convocatoria para elegir nuevo rector para esta casa de estudios y hasta que haya tenido lugar la designación correspondiente.
Así, tras recibir por escrito la renuncia por parte de Guerra Pérez el día 18 de julio de 2017, la Junta Directiva decidió darla por aceptada por lo que un día después dejó el cargo, y de acuerdo con el Artículo 24 de la Ley Orgánica de la UNICACH, correspondió al secretario general en turno convertirse en encargado de la Oficina de Rectoría.
Cabe decir que los integrantes de la Junta Directiva encargados de avalar la renuncia de Adolfo Antonio Guerra fueron Javier Alejandro Utrilla Parrilla, Laura Zardaín Gallina, Alejandro Sheseña Hernández, Felipe de Jesús Reyes Escutia y Jorge Amín Simán Estefan, mismos que serán los encargados de nombrar al nuevo rector.
Cabe recordar que apenas en septiembre de 2016 Adolfo Guerra Pérez había sido designado por el máximo órgano de gobierno de la UNICACH para ocupar la Rectoría de esta casa de estudios hasta 2020, lo cual no sucedió, pues a poco más de diez meses de haber asumido el cargo tuvo lugar dicha renuncia.
Y aunque de forma institucional no se hizo público el motivo de la dimisión, se sabe que desde la llegada a la Rectoría de Guerra Pérez éste fue cuestionado por la comunidad universitaria por no contar con aportes ni a la academia ni a la investigación.
Incluso, se cuestionó la autonomía universitaria toda vez que el nuevo rector era el notario personal del entonces secretario de Educación de la entidad, Roberto Domínguez Castellanos, ex rector de la UNICACH hasta en tres ocasiones y antecesor directo de Adolfo Guerra en ocupar la Rectoría de la institución.
En este contexto, se espera que esta vez la Junta Directiva se incline por que el nuevo rector o rectora de la UNICACH cuente con un perfil claramente académico, con credibilidad por parte de la comunidad universitaria y con méritos de sobra para ocupar el máximo cargo al que se puede aspirar en una universidad, el de rector.

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