Para los estudiantes en peligro por la reversa al DACA, un camino difícil por respuestas

Universidad en el mundo

Katherine Mangan*

José Guillermo Rivas estaba inmerso en su primer día de internado, cuando las noticias rompieron lo que era su sueño de convertirse en un consejero orientador de preparatoria.
El fiscal general Jeff Sessions anunció el final del DACA, provocando diferentes niveles de pánico entre Rivas y cientos de miles de los llamados dreamers quienes enfrentan la posibilidad de deportación en los próximos años, a menos que el Congreso actúe.
A través de las noticias acerca de lo que la gradual terminación del programa podría significar, los dreamers y sus apoyadores compartieron y actualizaron detalles de cómo las solicitudes y las renovaciones se tomarán probablemente. Los que tienen permiso de trabajo que expirarán pronto, luchan por entender, cuándo y cómo serán despedidos de sus trabajos.
Muchos confiaban en ese ingreso para pagar la universidad y algunos son graduados con hijos pequeños. Los líderes universitarios ofrecieron la seguridad de que harán todo lo que puedan para ayudar a estos asustados estudiantes.
Edni de Rosal, un estudiante graduado en ingeniería eléctrica en la Universidad de Texas-Río Grande Valley, se sintió aliviado al saber que podría renovar su permiso, que expira en febrero 28, por otros dos años. Significa que puede tener el trabajo que ha previsto en IBM y que empieza en enero.

Otros no son tan afortunados

Alex Ortiz, un reclutador del Southwest Tennessee Community College, llegó de Honduras a EU cuando tenía 10 años y creció en Tennessee. “La primera cosa que hice fue ir a ver la información en línea, para ver los detalles”, dijo Ortíz, de 24 años, cuyo trabajo expira en octubre de 2018. “Cuando vi que solo tengo un año, me entristeció, pero también, me enojé”.
Entre las cosas que fueron aprendiendo los estudiantes a medida que el gobierno actualizó sus sitios web: no se aceptarán nuevas solicitudes para DACA, pero el gobierno reconsidera las que fueron llenadas antes del martes 19 sobre la base de caso por caso. Todo el que tiene protección DACA podrá tenerla hasta que su permiso de dos años expire. Aquellos cuyo permiso expire en marzo 5, 2018, pueden renovarlo si pueden presentar sus solicitudes, junto con una cuota de presentación de 495 dólares, para el 5 de octubre.
Cuando escuchó el anuncio de Sessions, Ortiz dijo que le hirvió la sangre. Si pierde su trabajo, perdería su seguro de salud y se vería obligado a abandonar la escuela de graduados. “La peor parte es que amo lo que hago, usando mi trabajo como una plataforma para que accedan a la educación superior chicos indocumentados y minorías.” Dijo estar enojado porque el presidente Trump “no dio la cara siendo el único que debió dar la noticia”. El abogado general, dice Ortiz, es ignorante de los hechos cuando dice que los dreamers eran “extranjeros ilegales” que les estaban robando el trabajo a los norteamericanos. “Nosotros estamos ejecutando pequeños negocios, pagamos impuestos, proveemos a la Seguridad Social y a la becas Pell que nuestros hijos pueden usar, dijo Ortiz. “Contribuimos a la economía”.
Él trabajó duro para estar donde está. Después de desesperarse por ser capaz de pagar cualquiera de las universidades que lo aceptaron, hizo un recorrido en la Tougaloo College, una universidad pequeña, históricamente negra, y pagó el favor ayudando a reclutar a varios estudiantes de la Freedom University, una universidad en Georgia, para estudiantes indocumentados. Cuando recibió el status DACA en 2013, eso le permitió le permitió ocupar puestos como interno del Congreso y luego como profesor de español y reclutador de admisiones.
El Sr. Ortiz dijo que estaba alentado por el flujo del apoyo de sus colegas en la Universidad de Southwest Tennessee. La presidente, Tracy D. Hall, lo visitó y le aseguró que la universidad exploraría las posibilidades de mantenerlo aún si el programa DACA es rescindido. “No sé cuáles sean nuestras opciones, pero lo que sé es que sería devastador si lo perdemos”, dijo Hall, “Su energía e innovación son grandes activos y ha ayudado a muchos estudiantes y sus familias.”

Una fría admonición

Los amigos indocumentados de Moisés Serrano estaban pegados a las redes sociales. Serrano, sin embargo, estaba haciendo todo lo posible por desconectarse para poder concentrarse en su primer día de clases de último año en el Sarah Lawrence College.
“No necesito más malas noticias en mi vida”, dijo severamente. “Estoy tratando de ser un estudiante y llevar una vida normal como sea posible”. Serrano es la figura central en un documental que produjo acerca de ser indocumentado y gay. Se negó a decir cuándo expira su permiso DACA porque no quiere que ese factor influya en los empleadores potenciales.
El presidente, dijo, “está quitando nuestra capacidad de sobrevivir y prosperar, pero los inmigrantes siempre van a encontrar un medio”. Mientras tanto, continúan las señales confusas con la fría admonición a los dreamers para “preparar y arreglar la partida de Estados Unidos”.
El aviso vino en un memorándum distribuido por la Administración Trump, obtenido por CNN y ABC News. “El Departamento de Seguridad Interior insta a los receptores del DACA a que usen el tiempo autorizado para prepararse para salir de EU –incluyendo buscar proactivamente documentación de viaje– o solicitar otros beneficios de inmigración para los cuales puedan ser elegibles”, dice el documento. La idea de ir a Honduras –en un tiempo que se dice como la capital de los asesinatos en el mundo– aterroriza a Ortiz.
Sesenta y cuatro grupos de defensa de la educación superior emitieron una declaración para urgir a los legisladores a establecer la Dream Act, una de las varias leyes pendientes que deberían proteger a los actuales estudiantes cubiertos por DACA. En la vida del programa, cerca de 800 mil personas indocumentadas se han beneficiado del DACA y actualmente cerca de 690 mil tienen permisos válidos. 97 por ciento de los beneficiarios está estudiando o trabajando. Una quinta parte está en universidad, un tercio en preparatoria y cinco por ciento completó su licenciatura.
“Ellos merecen oportunidades de acceder a la educación superior, como todos los otros estudiantes”, se lee en la declaración. “Es inmoral para nosotros como país darle la espalda a estos individuos, muchos de quienes no han conocido otro país que los Estados Unidos”.
También el abogado general de Nueva York, Eric. T. Scheneiderman, un demócrata, conduce una coalición de 16 abogados generales que demanda proteger a los dreamers. La demanda, presentada en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York, argumenta que la rescisión del DACA discrimina a los soñadores de origen mexicano, que representan el 78 por ciento de los destinatarios del DACA. También argumenta que la moción viola los derechos y daña a los residentes del estado, a las instituciones y a la economía.
“Como muestran las declaraciones de Trump acerca de México y aquellos con raíces mexicanas”, escriben los abogados generales, “el presidente ha demostrado una voluntad de menospreciar a los mexicanos en un intento equivocado de obtener apoyo de su circunscripción, incluso cuando tales impulsos son motivos inadmisibles para dirigir la política gubernamental”.
Rivas, un estudiante graduado en Consejería en la Universidad de Wyoming, dice que su permiso de trabajo expirará en enero 2019. “No sé lo que el futuro depara. A este punto, todo es incierto, dijo el estudiante de 27 años, que fue llevado a Wyoming desde México, cuando tenía 6 años. “Soy asesor en entrenamiento y sin autorización de trabajo, no pienso que será apto para extender o renovar mi licencia, dice. Es abrumador tratar de averiguar adónde voy desde aquí”.

* Katherine Mangan escribe acerca de los colegios comunitarios, capacitación para el trabajo, entre otros tópicos.
(Tomado de The Chronicle, septiembre de 2017).

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