Desigual desarrollo permite que las instituciones privadas clasifiquen al tope

Universidad en el mundo

AMÉRICA LATINA

Ángel Calderón *

La segunda edición de Times Higher Education –o clasificaciones de las universidades de América Latina THE- publicó el desigual desarrollo educativo que prevalece en la región. El Ranking THE se amplió de 50 instituciones en 2016, a 81 en 2017. Brasil permanece como fuerza predominante, con 32 instituciones, seguido por Chile (17), México (13) y Colombia (11).
A primera vista, la clasificación parece intrigante por su expansión, pero solamente ocho de los 20 países están representados en la lista 2017, sin cambio en las cifras de 2016. En éste sentido, hay poco que distinga entre las instituciones clasificadas (particularmente en aquellas 25 en el tope) porque una limitación clave del ranking es que el umbral de publicación para la inclusión es de mil documentos en un período de cinco años.
Hubo solamente 157 de las 530 instituciones registradas en Elsevier´s Scopus (en julio de 2017) que alcanzaron este umbral basado en número de publicaciones. Las universidades latinoamericanas sucumben aún a la fiebre de publica o muere y el empuje del gerencialismo que hemos visto en otras regiones.
No clasificada en 2016, la Universidade Federal de São Paulo (UNIFESP) ahora es la séptima, y junto a la Universidade Federal de São Carlos, la Universidad de Brasilia (todas en Brasil) y la Universidad Nacional de Colombia, ahora clasifican en el 18 y 20 lugar, respectivamente.
La Universidade Estadual de Campinas negoció lugares con la Universidad de San Paulo para la primera y segunda posiciones. La Universidad de los Andes, es la clasificada más alto en Colombia. Se movió a la quinta posición. Mientras el Tecnológico de Monterrey (México) subió dos lugares, hacia el sexto sitio. La UNAM bajó a la posición 10.
Siguiendo las preocupaciones acerca de las omisiones y las limitaciones en los THE 2016 Latina American Rankings, THE publicó explicaciones acerca de las omisiones de las instituciones en la edición 2017. La actualidad periodística de los rankings del 2017 proviene de estas explicaciones.
THE hace notar que tales omisiones son debidas a la insuficiencia o la no entrega de los datos y también a las insuficientes publicaciones registradas en Scopus.
Phil Baty, de THE, informa que 19 instituciones fueron dejadas fuera del ranking debido a la insuficiencia de publicaciones. Algunas de ellas están muy debajo de las mil publicaciones que requiere el umbral de cinco años. Por ejemplo, la Universidad CETYS y la Universidad de Celaya, de México y la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología, produjeron menos de 50 documentos cada una durante el periodo 2012-2015.
Nueve instituciones también tienen datos insuficientes en la edición 2017. Esto explica porqué la Pontificia Universidad Católica del Perú fue omitida, aunque clasificó en 2016.
Finalmente, está la lista THE de 13 instituciones que optaron por no responder a la solicitud de información de THE. No es poco común que tales solicitudes no lleguen o no sean respondidas, en parte por las deficiencias tecnológicas o detalles de contacto no actualizados en muchas instituciones.
Si la Universidad Nacional de La Plata de Argentina y la Universidad Peruana Cayetano Heredia de Perú y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos hubieran respondido, se habrían clasificado porque su volumen de publicaciones supera el umbral mínimo.
THE ha sido generoso con cinco instituciones clasificándolas en la banda 71-80. De acuerdo con Elsevier´s Scopus estas instituciones tienen entre 250 y 700 publicaciones en el período requerido de cinco años.
Estas son la Universidad Tecnológica de Pereira, la Universidad Distrital Francisco José de Caldas (ambas en Colombia), la Universidad Católica de Temuco, en Chile, la Universidade do Vale de Itajai, Brasil y la Universidad Popular Autónoma del Estado Puebla, en México.
Ahora hay más de 24 millones de estudiantes inscritos en la educación superior en América Latina y la región Caribe y se proyecta que el número será de unos 59 millones para 2035. La provisión privada es la fuerza dominante (contando más del 50 por ciento de los inscritos en muchos países) Por tanto, no sorprende que las instituciones privadas superen a las universidades antiguas subfinanciadas, grandes y públicas.
Por muchas décadas, no ha habido aumento significativo en las inversiones requeridas para apoyar la provisión pública de educación superior en la región. Aunque el mandato social de las universidades públicas de América Latina va más allá de educar a las masas; por ejemplo, la UNAM aloja la Biblioteca Nacional y el Servicio Sismológico Nacional y su principal campus está incluido en la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Las universidades tienden a ser percibidas como proveedoras de poca calidad educativa, sin embargo, y los varios esquemas de clasificación, correcta o incorrectamente, son testimonio de esto respecto al desarrollo. En términos de desempeño nacional, las universidades chilenas están bien representadas en los diversos rankings en parte debido a las reformas adoptadas años atrás. Colombia es otro sistema nacional que ha adoptado una liberalización económica y una reforma orientada al mercado.
Por contraste, Argentina está subrepresentada en las diversas clasificaciones. Hay signos de que está ocurriendo un cambio. El desempeño las universidades mexicanas permanece débil, pero su capacidad para mejorar no debe ser desestimada.
Perú y Ecuador están haciendo firmes avances en reformas a la educación superior y probablemente veamos que suben en las clasificaciones en los siguientes años.
La Universidad de Costa Rica (clasificada en el 41-45 sitio por THE, pero en el 18 en los rankings QS latinoamericanos) permanecerá como la universidad líder en América Central hasta que otras en la región encuentren la manera de competir en los juegos clasificatorios.
Como el THE y el QS expandirán las clasificaciones latinoamericanas en los años por venir, veremos nuevos participantes cuestionando la posición de las instituciones de rango medio. Universidades endebles en Chile, Colombia y Brasil necesitarán dirigirse a temas de calidad, de capacidad del personal, internacionalización del currículo e intensidad de la investigación para contrarrestar la creciente influencia de las universidades emergentes.
* Angel Calderón es asesor de planeación e Investigación en la Universidad RMIT, de Australia. Es un experto en clasificaciones y especialista en AL. Es miembro del cuerpo de asesores del QS World University Ranking.
(Tomado de World University News 471, 2017).

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