Honoris Causa en la Autónoma de Chiapas

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La Universidad Autónoma de Chiapas otorgó el grado de Doctor Honoris Causa a la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Margarita Beatriz Luna Ramos, por lo que en días pasados el rector de la institución, Carlos Eugenio Ruiz Hernández, hizo entrega de la medalla y el pergamino correspondientes.

El Doctorado Honoris Causa de la Autónoma de Chiapas para Margarita Beatriz Luna Ramos

La Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) otorgó el grado de Doctor Honoris Causa a la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) Margarita Beatriz Luna Ramos, por lo que en días pasados el rector de la institución, Carlos Eugenio Ruiz Hernández, hizo entrega de la medalla y el pergamino correspondientes.
Ante el pleno del Consejo Universitario, en un acto celebrado en el Centro de Convenciones Dr. Manuel Velasco-Suárez, donde estuvieron presentes representantes de los distintos poderes del estado, el timonel universitario consideró ese día como histórico para la vida universitaria, ya que el Doctorado Honoris Causa es una distinción que se concede a quien se ha destacado por su obra y aportación en los diversos campos del quehacer humano.
Subrayó que este título honorífico representa la máxima distinción que otorga la universidad a una persona en homenaje a los méritos, trayectoria personal, desempeño en la sociedad y por relevancia de sus actos en bien de los demás. “Es un reconocimiento a las mujeres y hombres que actúan con equidad, convicción filantrópica e impulsores del bienestar humano, a través de la educación y el servicio; de la generosa entrega hacia causas superiores, que son necesarias promover como fuentes del desarrollo moral para nuestra sociedad”.
Durante su intervención, la ministra de la SCJN, Margarita Beatriz Luna Ramos, recordó los años de infancia vividos en su ciudad natal, San Cristóbal de las Casas, la casa en que vivió, a sus familiares, amigos y compañeros que convivieron y dieron ese sentido de inolvidable a su juventud en el valle de Jovel.
Quien ha sido distinguida como la décima mujer que ocupa una magistratura en los 200 años de historia independiente de nuestro país, agradeció a la comunidad universitaria de la UNACH esta distinción y expuso que la recibe con la responsabilidad que esto conlleva.
Describió esta condecoración como un gesto de nobleza de parte de todos sus coterráneos, afirmando que el simbolismo de la imposición de la toga, el birrete, la muceta y la medalla, debe entenderse como la imposición de una jerarquía, misma que no se reduce a recibir honores, sino que debe llevarse con honor y autoridad.
Al referirse a los sismos ocurridos en el mes de septiembre de este año, señaló: “El epílogo de este episodio de la vida nacional debe ser atrapar y hacer nuestros estos valores en nuestra vida cotidiana; si nuestros jóvenes, sobre todos los jóvenes universitarios los tienen presentes, México tiene un futuro prometedor”, aseguró.

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