Gobierno, presupuesto y transparencia

Entre Pasillos

JOSEFINA GALLARDO

Tres temas están hoy en la mesa en materia de educación superior: gobierno, presupuesto y transparencia. Todos ellos han sido, en la historia de la educación superior, motivo de conflictos internos. El ambiente, en estas semanas ha estado turbio y lleno de novedades en torno a estos temas.

La primera de estas novedades fue el nombramiento de Mario Rodríguez Casas como director general del Instituto Politécnico Nacional; hombre cercano a Enrique Villa, ex titular del Poli y actual secretario de Educación en Sinaloa, y también de Enrique Cabrero Mendoza, director general del Conacyt. Muchos esperábamos la continuidad de Enrique Fernández Fassnacht, pero los tiempos políticos son los que marcan las pautas y están por iniciarse campañas y los equipos participantes ya se alistan. El ex director del IPN y ex rector general de la UAM sólo estará en su casa unas cuantas semanas y muy pronto regresará la esfera de la actividad púbica.
Mientras tanto, en el IPN se espera que regresen muchos rostros que acompañaron a Enrique Villa en su gestión; algunos ya los aplauden mientras otros no tanto, pero tienen frente a sí una tarea titánica: la organización –o desorganización– del Congreso Politécnico. Fernández Fassnacht aguantó la presión, pero tres años más es otro panorama, principalmente cuando internamente hay grupos de presión tan fuertes como los del Sindicato Independiente de Trabajadores del IPN (STIPIN) y las telarañas de Morena. Al tiempo… sólo hay que señalar que a Rodríguez Casas se le reconoce como un gran administrador.
También fue motivo de noticia la reaparición de Alejandro Vera, hasta hace tres semanas rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y vinculado a proceso por delito de peculado por más de 600 millones de pesos. La comunidad universitaria se hizo a un lado ante la presión y el Consejo ya designó a Gustavo Urquiza Beltrán para asumir el cargo de rector a partir de marzo de 2018. Y detrás de esta historia que ya se escribe en los tribunales, está el gobernador Graco Ramírez, así que todo está más en la discusión de los intereses políticos que en los universitarios.
Otra institución con conflicto de gobierno es la Michoacana de San Nicolás Hidalgo, en la que circuló el rumor, que fue sólo eso, de la remoción de su rector Medardo Serna González, a quien se le acusa también de mala administración. Nunca en la historia de la Nicolaíta se ha presentado la remoción de rector y, en cambio, si es histórica la falta de recursos para atender los requerimientos institucionales.
El conflicto se politiza con las declaraciones del ex rector de esta institución y actual subsecretario de Educación Superior, Salvador Jara Guerrero, quien ante el conflicto de financiamiento de varias universidades públicas estatales dijo que no existen posibilidades de ofrecer algún apoyo extraordinario y son las universidades, las que tienen que plantear un esquema, por tratarse de instituciones autónomas. En entrevista con El Universal, Jara dijo tajantemente que no se está en condiciones de rescatar a las IES mientras no se cumplan con ciertas condiciones como establecer esquemas de pensiones y jubilaciones viables.
Lo que queda claro es que ambos personajes tienen un marcado distanciamiento, mientras que a la universidad lleva más de 20 días sin clases porque los trabajadores no han recibido su salario en lo que va del mes y mantienen una huelga de brazos caídos.
Ante la solicitud de recursos extraordinarios por más de 4 mil millones de pesos que hizo la Nicolaíta conjuntamente con las universidades de Morelos, Oaxaca, Nayarit y Zacatecas, el subsecretario declaró que “lo que ha pasado cuando se da dinero, es que la mayoría de las universidades no ha hecho nada”. Como ex rector de la UMSNH hay que recordarle que concluyó su gestión con un déficit superior a los mil millones de pesos por falta de recursos.
Pero este conflicto de universidades en condiciones de quiebra, fue más allá. Por primera vez en su gestión como jefe nato puma, Enrique Graue hizo una declaración que conlleva la relación de la Máxima Casa de Estudios con las demás universidades públicas. Dijo, en el marco de una reunión de la ANUIES que se celebró en la Universidad de Guadalajara, que la solución de los problemas financieros que enfrentan requieren de una nueva política de financiamiento con la corresponsabilidad de los gobiernos estatales y federal, y el compromiso de las instituciones de educación superior para hacer reformas que les permita ser sostenibles en el largo plazo. Es de destacar que quien asistió en representación de Aurelio Nuño fue Otto Granados, subsecretario de Planeación, y no Salvador Jara.
Y sólo para rematar: en la Unidad Azcapotzalco de la UAM siguen sin rector y sin firmarse títulos de quienes ya concluyeron sus estudios en los últimos seis meses. Sin duda en la educación superior hay conflictos de financiamiento y gobierno, pero este en particular trastocó la indecisión y será hasta enero cuando sea designada la autoridad. Así las cosas a tres meses de iniciar campañas.

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