APLAUSO Y SILBIDO

Deportivo

Por Ricardo García Estrada

• Mucho corazón de ambos
• En 2014, muy cerca del título
• A aprender de la derrota

No hay duda que cuando la emoción se apodera de las personas, a veces éstas manifiestan puntos de vista no convincentes, como el externado por el head coach de los borregos salvajes del ITESM Toluca, Horacio García Aponte, después del triunfo de los suyos frente a los pumas de la UNAM CU por 17-16, en la II Edición del Tazón de Campeones (juego por el campeonato nacional) disputada el 2 de este mes, en el Estadio La Congeladora.
Presa de la algarabía que le produjo la victoria de su equipo en tan memorable y disputado juego, para adjudicarse por primera vez el título de la supremacía nacional, el entrenador declaró lo siguiente:
“Los pumas vinieron a este encuentro con la historia (que les caracteriza). Son un gran equipo con magníficos jugadores muy bien coacheados. Mis respetos para ellos, pero los borregos demostraron mucho corazón.
“El número uno solamente podía ser un equipo: el nuestro. Ya nos tocaba coronarnos después de estar trabajando 20 años con ese propósito. Ahora que lo obtuvimos podemos decir orgullosos misión cumplida”.
Hay que resaltar que los pumas también jugaron con mucho corazón, eso no se puede negar, además de que el resultado habla de lo bien que actuaron en ese partido.
Uno de los dos equipos contendientes tenía que cargar con la derrota y lamentablemente ese fue el de la UNAM CU, campeón de la Conferencia Verde de la Organización Nacional Estudiantil de Futbol Americano (ONEFA) 2017. El hecho de que los felinos no hayan triunfado en ese juego no significa que no hayan demostrado mucho corazón.
Horacio García puede presumir de haber conducido este año a sus discípulos a tres triunfos frente a otros tantos contrincantes de mucha tradición. Además de la horda dorada del Pedregal, previamente victimaron a los borregos del ITESM Monterrey (31-17) y a los aztecas de la Universidad de las Américas (31-28), en la semifinal y final del Grupo Independencia, respectivamente.
“No había escenario mejor para conquistar este título que La Congeladora, pletóricas sus tribunas de entusiastas aficionados, seguidores de uno y otro equipo a los que animaron de principio a fin.
“Queríamos (ser) el número uno y advertimos previamente que saldríamos al campo a morir en la raya en busca de nuestro objetivo, meta que nos propusimos alcanzar desde el pasado 3 de enero, cuando empezamos a trabajar para esta temporada”.
El ITESM Toluca intervino por primera vez en una final del Grupo Independencia, en 2014 contra los aztecas quienes lo superaron en reñida contienda por 17-14, antes de que éstos y los borregos de Monterrey se alternaran en el trono en las siguientes dos campañas.

Más intercambio

Jhovany Haro Sánchez (83), receptor de cuarta temporada y autor del touchdown que le dio a su equipo el cetro de campeón de campeones, señaló que ser su equipo el número uno de la nación, no es labor fácil.
“Hoy que el ITESM Toluca goza de esa identificación, me colma de felicidad y también el hecho de ser un equipo callado, que trabaja para ganar y hablar en el campo.
“Sostuvimos un encuentro muy difícil en el que los árbitros se tornaron protagonistas al anularnos tres touchdowns”, explicó Haro al desear que ojalá decidan la Conferencia Premier y la ONEFA organizar más juegos entre equipos de ambas ligas, el próximo año.
A su vez, Emilio Fernández Chávez (23), corredor de quinto año al que le anularon un touchdown en el tercer cuarto, sostuvo que “este triunfo es un premio al esfuerzo de varios meses de arduo trabajo en esta temporada, y más de 20 años como campus Toluca”.
Dijo que cuando la UNAM se fue al frente 15-9 en el último cuarto y con 1:52 minutos por jugarse, “jamás pensamos en la derrota porque pertenezco a un equipo en el que todos sus miembros nos caracterizamos por tener mentalidad ganadora. Nunca nos rendimos ante la adversidad y así quedó comprobado”.

Las derrotas enseñan

Daniel De Juambelz (18), quarterback de los pumas, reconoció que su equipo tuvo múltiples errores contra el ITESM Toluca (14 infracciones para una pérdida de 137 yardas), “lo que no empaña nuestra temporada en la ONEFA en la que nos coronamos en la Conferencia Verde, lo que no es cualquier cosa.
“Ellos, los borregos, fueron mejores a nosotros en este Tazón de Campeones lo que nos obligará a trabajar arduamente para la próxima campaña, con la meta de ser otra vez un equipo ganador e intentar ganar el duelo nacional”.
Negó De Juambelz que el tropiezo en La Congeladora represente un retroceso para su equipo: “Yo creo que de las derrotas se aprende mucho y considero que este resultado servirá de importante aprendizaje para todos los que formamos parte de los pumas. La cara gacha de cada uno de nosotros, como consecuencia de la derrota no sirve de nada. Lo que sí nos servirá será empezar a trabajar a más tardar en una semana, con la idea de llegar mejor preparados a la temporada de 2018”.

Concierto conmemorativo

Con un magno concierto llevado a cabo en la Sala Nezahualcóyotl de la UNAM, concluyeron a finales de noviembre las festividades por los 90 años de la práctica del futbol americano de la máxima casa de estudios, con la asistencia de algunas de sus principales autoridades, además de jugadores de los equipos pumas de Acatlán y de CU, así como ex jugadores de diversas épocas.
En el evento, en el que se dieron cita aproximadamente mil personas, la Orquesta Sinfónica Consorcio Musical Mozart, dirigida por Sergio Castro Acosta, deleitó a la concurrencia con obras de Piotr Illich Chaikovsky, así como del conjunto de rock Queen.
El recinto retumbó cuando la orquesta interpretó el Mambo Universitario y el Uni Rock, canciones creación de Dámaso Pérez Prado (+) y el conjunto mexicano de rocanrrol los Silver Rockets, en los años 50 y 60, respectivamente, pero vigentes en la actualidad.
Otro motivo de contagiosa algarabía en la Sala Nezahualcóyotl se produjo al aparecer en escena Gonzalo doppy Dávila Gittins, segundo director más importante de la Porra Universitaria (1959-1967), después de Luis palillo Rodríguez (+).
Doppy fue invitado a este concierto para dirigir con su sello característico el Goya, el tradicional grito de guerra de la UNAM, así como La Línea, Armados de Gran Valor y el Pim Piririm Pim Pim, entre otros de los cánticos obligados con los que se anima desde la tribuna a los pumas. Sin olvidar, por supuesto, el Himno Universitario.
El director de la orquesta, Sergio Acosta, no es ajeno al futbol americano ya que fue ala defensiva de los cóndores (1975-1979) y de la selección universitaria (1976-1978), mientras su hermano Mario se distinguió en las filas del mismo equipo como un extraordinario receptor.

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