Continúan los dilemas para la educación superior en 2018

Universidad en el mundo

GLOBAL

Philip G Altbach *

Tratemos de olvidar el 2017. Fue el año del nacionalismo xenofóbico en partes de Europa y Estados Unidos. El año de Trump, del brexit, y no olvidemos Hungría, Polonia y quizá Austria y la República Checa. Ha habido un notable endurecimiento del control político en China. Todos esos sucesos políticos tendrán un impacto en la educación superior (ES) en 2018 y más allá.

Los pocos años pasados también han visto revivir el interés en matrícula gratuita en varios países y de problemas presupuestarios en muchas partes del mundo. ¿Cuáles son las corrientes probables para 2018?

La actual onda política ya está afectando a la internacionalización de la ES y estas influencias se intensificarán igualmente en 2018 y quizá más allá. Por primera vez en más de dos décadas, los números de estudiantes internacionales, han declinado en el país que más los aloja: Estados Unidos. Por supuesto, no toda la desaceleración hasta ahora modesta se debe al trumpismo: el final del programa masivo de becas en el extranjero de Brasil, los recortes en el programa de becas de Arabia Saudita y otras tendencias han jugado un papel.

Pero una combinación de restricción sobre las visas para algunos, principalmente de los países de mayoría musulmana y una atmósfera general poco amistosa desde segmentos del gobierno y la sociedad, todos ejercerán presiones a la baja sobre el número de estudiantes internacionales que llegarán a los Estados Unidos, a pesar del hecho de que las universidades estadounidenses continúan recibiendo estudiantes internacionales.

El Brexit ha creado una gran incertidumbre, especialmente entre los estudiantes de la Unión Europea (UE) respecto a estudiar en el Reino Unido, y esto probablemente continuará presionando hacia abajo en las cifras de la UE.

Es menos claro cómo las tendencias nacionalistas afectarán al internacionalismo dondequiera. Las amenazas a la Universidad Europea Central en Hungría ciertamente han traído a ese país al descrédito internacional.

Al mismo tiempo, otros países anfitriones relativamente no afectados por las tendencias xenofóbicas ya se han beneficiado. Canadá, notablemente es visto ahora como un ambiente de bienvenida con universidades de alta calidad y ha sido visto incrementar sus números.

En los pasados años, el debate respecto a proporcionar cuotas de matriculación gratuitas para la educación post secundaria ha reunido energía en un número de países. Ha sido una sorpresa para muchos desde que la mayoría de los economistas y analistas de la política de ES están de acuerdo en que la matrícula gratuita no es asequible en la era de la masificación ni es una buena política pública, ya que proporciona subsidios innecesarios a quienes pueden pagarla. No obstante, en gran medida dirigida por las demandas de los estudiantes, la matrícula gratuita está en la agenda en un número pequeño pero creciente de países.

El movimiento estudiantil sudafricano #FeesMustFall (las matrículas deben caer) estuvo entre los primeros en elevar la demanda, lo que llevó a protestas y al nombramiento de una comisión investigadora del gobierno que recientemente recomendó no quitar las cuotas. Desafiando el consejo de la comisión, el presidente sudafricano Jacob Zuma, anunció en diciembre que el Congreso Nacional Africano introduciría subsidios completos de educación superior para los estudiantes pobres desde 2018.

Similarmente, en 2016 las protestas estudiantiles llevaron al gobierno de Michelle Bachelet, en Chile, a prometer eliminar las la matrícula: las realidades financieras impidieron que el gobierno implementara plenamente la promesa y la probable elección de una administración más conservadora puede plantear la posibilidad de más disturbios.

En Alemania, un cierto número de estados impuso cargos de matrícula en años recientes, pero en una reversa de la política, todo el país ya no tiene pago de matrícula.

En 2016, en la elección presidencial de Estados Unidos, el demócrata Bernie Sanders abogó por no pagar matriculación. Hillary Clinton después apoyó la idea, en gran medida para asegurar los partidarios de Sanders. La elección de Donald Trump puso fin al movimiento de matrícula gratuita en los Estados Unidos.

En el Reino Unido, el tema está muy vivo, con la promesa de abolir las tasas de matrícula para ayudar a la reactivación del opositor Partido Laborista, bajo la dirección de Jeremy Corbyn, en las elecciones generales de 2018.

Mientras las realidades fiscales en la mayoría de los países impiden la implementación extensiva de las cuotas de inscripción y es enteramente posible que el debate continúe y quizá aún saque vapor en 2018.

La ES encara problemas financieros en muchas partes de mundo a pesar del crecimiento económico mundial. Un informe reciente de la Asociación de Universidades Europeas, por ejemplo, apunta que de 19 de 34 sistemas de educación superior han visto declinar sus finanzas, algunas más severamente y otras con poca mejoría.

La Educación pública en los Estados Unidos ha visto recortes en sus presupuestos en años recientes con modestas mejorías a pesar de una economía en crecimiento. Algunos países están invirtiendo en las universidades de primera, con China a la cabeza. Pero aun en el caso de China, el sistema académico entero permanece financiado inadecuadamente.

A pesar de un acuerdo universal de que la educación secundaria es tanto central para el conocimiento de la economía global como para el bienestar económico de los individuos y la sociedad, su financiamiento es inadecuado en general.

En muchos países, hay fondos públicos insuficientes para las universidades de primera línea que guían una competitividad internacional — y en los rankings— y para los sistemas como un todo. Esta situación ha conducido al creciente dominio de la ES privada y el crecimiento de la desigualdad en casi todos los sistemas post secundarios. Parece que hay poca posibilidad de que esta situación va a cambiar en este año.

Para concluir, es poco posible que 2018 sea un año particularmente robusto para la educación superior. A pesar del crecimiento global de la economía y el reconocimiento de la importancia de la educación post secundaria, los ventarrones del nacionalismo, las restricciones fiscales y otros conflictos no presagian nada bueno para la educación post secundaria.

* Philip G Altbach es profesor investigador y director fundador del Centro Internacional para la Educación Superior en Boston College, EU.

(Tomado de University Global News 488, enero de 2018).

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