Retraso inexplicable

Entre Pasillos

JOSEFINA GALLARDO

Pasan las semanas y la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) continúa sin rector; este asunto está detenido desde junio y en este lapso ya designaron al rector general, rectores de las Unidades Xochimilco e Iztapalapa e integrantes de la Junta Directiva. Se espera que en la próxima sesión de Consejo Académico se defina este destino, pero no hay nada aún cierto. Pero, ¿por qué es importante que una institución tenga rector?

Más allá de ser una simple autoridad administrativa, los rectores de universidades y los directores de Facultades son los principales gestores e impulsores de las políticas hacia el interior de sus instituciones. Ellos son los que conforman un equipo y ponen en práctica un programa de trabajo que, por lo general, presentan previamente a su designación.

Los rectores son también quienes presentan cartas hacia el exterior de las instituciones; trabajan con muchos ojos, oídos y brazos para lograr el buen funcionamiento institucional. No debe perderse de vista que, por ejemplo, en el caso de la Unidad Azcapotzalco, sus rectores han logrado importantes posiciones al concluir su gestión, lo que demuestra un arduo trabajo de presencia más allá de los muros. Citemos a Juan Casillas García de León y a Carlos Pallán Figueroa quienes fueron secretarios generales ejecutivos de la ANUIES; a Sylvia Ortega, actual subsecretaria de Educación Media Superior y a Edmundo Jacobo, funcionario en el Instituto Nacional Electoral. También Óscar González Cuevas, ex rector general y una de las personalidades de mayor aprecio al interior de la UAM.

Pare ser rector de una institución se requiere no sólo una trayectoria académica impecable, sino también de capacidad negociadora con grupos y personas que son oponentes a las decisiones institucionales. La gobernabilidad de una universidad se ve condicionada siempre por muchos grupos internos, tanto sindicales, como académicos e incluso estudiantiles. Lograr consensos entre estos grupos es un paso fundamental para alcanzar la posición de jefe nato. Si no hay apoyo, los resultados al final de su Administración serán mínimos y más aún cuando se trata de periodos de cuatro años sin posibilidad de reelección. ¿Cuál es el temor de nombrar a cinco candidatos a la Rectoría de esta Unidad? ¿Será que en los grupos de académicos con que cuentan no lograr siquiera juntar cinco perfiles? No es el caso.

Dehecho,sihacemosunarevisióndelavidauniversitaria,engeneral,observamosquesetratadeorganizacionesconservadoras,concambioslentos,porloqueesdifícilquesepresentencandidatosconpropuestasmuyalocadasyconmirasatransformacionessustanciales.SihablamosdelaUAM,existenórganoscolegiadosquediscutiríanlaspropuestasycualquiercambiosugeridoseríaconsensuado.Nopuedeexistirunapropuestadecambioprofundoenunlapsoquesólodurarácuatroaños.Entonces,¿quéesloquedetieneestadesignación?

Hay también una enorme indiferencia por parte de las autoridades universitarias hacia la inquietud de la comunidad respecto a esta transición. La falta de información se traduce en desinformación y, por lo tanto, lo que circula son los rumores en los pasillos y es justamente en esa etapa en la que se encuentra la Unidad Azcapotzalco. Es urgente nombrar al responsable de conseguir, entre otras cosas, mayores recursos económicos y evitar que los grupos internos se fortalezcan ante la falta de un gestor, cuya ausencia se traduce en deterioro institucional.

En el caso de la UAM, los rectores de Unidad son el equipo que acompaña al rector general en toda decisión que se genere; son un equipo y si falta uno, pues están incompletos.Estamos en tiempos electorales, las comunidades son vulnerables a las provocaciones y si falta la autoridad, pues se podrá incrementar el malestar interno. El aparato administrativo de las universidades es tan fuerte como el académico, e incluso, tiende a sobreponerse, porque a través de los administrativos se aplican las decisiones colegiadas y las políticas públicas.

Por eso es urgente designar el equipo completo de Eduardo Peñalosa Castro y de informar a la comunidad universitaria cómo se va a proceder en el caso de Azcapotzalco y qué es lo que realmente detiene este proceso. Los tiempos políticos externos no se detienen y la inquietud interna va en aumento. La UAM es una institución que se ha distinguido por su transparencia en los procesos y por la activa participación de su Colegio Académico en su vida académica; la indignación ante la falta de decisiones en un tema tan importante como la elección de su timonel no debe tardarse más tiempo. ¿O el mensaje es que no son necesarios los rectores de Unidad?

Pregunta para el debate

¿Usted es de los que están de acuerdo o en desacuerdo de que se haya suspendido la entrega del grado de Doctor Honoris Causa al titular de la Sedena, Salvador Cienfuegos por parte de la Universidad de Ciencias y Artes en Chiapas? Lo que sí es un hecho es que se escucharon muchas voces, casi todas molestas por tal distinción. ¿A quién se le ocurrió tal idea con precampañas en pleno apogeo? A veces en las universidades hacen falta los prudentes…

Deja un comentario