APLAUSO Y SILBIDO

Deportivo

Por Ricardo García Estrada

• Otra vez las panteras negras

• Su sede, la Unidad Xochimilco

• Sin apoyos su futuro es incierto

Así como la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) no contempla impartir la enseñanza media superior, en materia deportiva no existen planes concretos para hacer resurgir a las panteras negras en futbol americano de categoría mayor.

Actualmente está participando en la Liga de Futbol Americano del Estado de México, A.C. (FADEMAC) un equipo con ese nombre, en representación de la Unidad Xochimilco de la propia institución, pero sin una base sólida que le garantice los éxitos deseados.

El respaldo de las autoridades a las nuevas panteras negras es sumamente modesto, y según Alejandro Alamilla, entrenador del equipo, el acuerdo entre ellas y el equipo se limita a su participación en la FADEMAC, pero sin ninguna responsabilidad para aquéllas.

En un programa dominical que difunde el futbol americano, Alamilla declaró lo anterior y sostuvo que el objetivo de este proyecto es a largo plazo buscando un acercamiento más estrecho con las autoridades de la Unidad Xochimilco.

A decir de Alamilla, quien cursa el noveno trimestre de la Licenciatura en Arquitectura en dicho plantel, el equipo a su cargo está integrado por auténticos alumnos-jugadores de Xochimilco y otras Unidades de la UAM.

Sin un apoyo efectivo, se rumora que los gastos para adquirir la utilería y cubrir otras necesidades que exige la práctica organizada del futbol americano, corren por cuenta de familiares de los propios jugadores, pero no de la universidad.

Para que las autoridades del plantel ubicado en Calzada del Hueso se interesaran en apoyar a las actuales panteras negras, éstas tendrían que hace muchos méritos y ser un equipo triunfador.

Para empezar, este equipo parece no tenerlas todas consigo en la temporada FADEMAC de categoría intermedia, ya que debutó con una derrota de 49-0 frente a otras panteras, las Siglo XXI de Toluca.

Independientemente de quien esté respaldando a este equipo, sería bueno saber cuánto tiempo podrán con el paquete. Ojalá no corran la misma suerte de otros equipos bien organizados como los pieles rojasdel coach Manuel Rodero (+), cuya manutención estuvo a cargo varias temporadas por un Patronato, pero sus recursos se agotaron y la tribu pasó a mejor vida.

Doble responsabilidad

Alejandro Alamilla realiza dos funciones que le impiden atender la preparación del equipo de tiempo completo. Estudiar y ser coach le puede crear problemas a las panteras negras al no poder atenderlas al 100 por ciento, ya que otra parte de su tiempo se supone que lo dedica a sus estudios.

En cambio, en la época de las otras panteras negras, dirigidas por el coach Manuel Neri Fernández, él y sus asistentes llegan a su cubículo entre las 9:00 y 10:00 para preparar la práctica de los jugadores, además de ver películas para apreciar los aciertos y fallas del equipo en el juego anterior.

Después, alrededor de las 14:30 acudían al campo para dirigir los entrenamientos y al término de los mismos regresaban a su cubículo para intercambiar puntos de vista sobre el rendimiento de sus muchachos, culminando su labor alrededor de las 19:00. Así es como más o menos trabajan los coaches de tiempo completo.

Un gran guía

La participación de esas panteras negras abarcó entre 1985 y 2002 en la Conferencia Nacional de la Organización Nacional de Futbol Americano (ONEFA), categoría mayor. La sede de los felinos fue la Unidad Iztapalapa y su aparición en la máxima categoría fue posible gracias, sobre todo, a la comprensión de autoridades como el entonces rector general de la Casa Abierta al Tiempo, Sergio Reyes Luján; el director del Programa de Deporte y Recreación de la Universidad, Javier Zúñiga Figueroa y el secretario la misma Unidad, Alfredo Rosas Arceo.

Las panteras negras nacieronconbuenaestrellayensuprimeratemporadaenelnivelsuperiorsecoronaroninvictas,conmarcade5-2-0,triunfos,empatesyderrotas,respectivamente.

Durante su debut se adjudicaron un triunfo de 34-7 contra los potros salvajes de la Universidad Autónoma del Estado de México, cuyo entrenador en jefe era el ex astro Leonardo Lino, pupilo del coach Neri en las filas de los pumas y cóndores de la UNAM.

Posteriormente los felinos vencieron a los huracanes de la Escuela Nacional de Estudios Profesionales Aragón de la UNAM, 17-0; Club jefes redskins, con un marcador similar al anterior, Club tigrillos, 35-0 y zorros del Instituto Tecnológico de Querétaro, 19-0.

Sus únicos empates los experimentaron ante los toros salvajes de la Universidad Autónoma Chapingo, 10-10, y búhos del IPN, 0-0.

Lo anterior les permitió participar en los playoffs y en el duelo por el pase a la final se toparon nuevamente con los potros salvajes y los volvieron a superar, pero por17-7.

En el juego por el título, en el Estadio Olímpico de la Ciudad Universitaria, las panteras negras se encontraron otra vez con ese hueso duro de roer que eran los toros salvajes, pero los descalcificaron con una derrota por 10-7, producto del pase de 60 yardas para touchdown de Arturo Arroyo a Pedro Noguerón, hijo de don Pedro Noguerón Consuegra (+), ex director del Seminario de Derecho Administrativo de la UNAM y cercano colaborador del rector Javier Barros Sierra (+).

Las ranas salvajes

Antes de que las actuales panteras negras se asentaran en la Unidad Xochimilco, existió otro equipo de la UAM en categoría intermedia que tuvo la misma casa y respaldo de las autoridades del campus: las ranas salvajes, cuya presencia en los emparrillados abarcó de 1976 a 1992. Sin embargo, fue en los años 80 cuando empezaron a hacerse notar.

El equipo vivió sus mejores momentos con los coaches Víctor Castañeda Ovalle (1985-1987) y Mario Villamar Espinosa (1988-1992), ex jugadores de las águilas reales de la UNAM.

Con Castañeda, las ranas salvajes se proclamaron en 1985 submonarcas dentro de la Conferencia Arthur Constantine de la ONEFA (con récord de 6-0-1), coronándose en 1987 en el Grupo Austreberto popi Montaño.

Con Mario Villamar, la escuadra de azul y plata retuvo en 1988 la supremacía absoluta en esta última conferencia (6-0-1), logrando en 1991 y 1992 el subcampeonato en la Conferencia Austreberto Montaño (5-0-1 y 5-0-0).

La última vez que Villamar y las ranas salvajes se coronaron, ocurrió en 1990 en la Conferencia Juan Álvarez García (7-0-0).

En las filas de este equipo destacaron jugadores de gran talento, como los linebackers Gustavo Torres y Mauricio López Mergold (hoy funcionario de la UNAM); Didier Héctor Brutus, tailback, quien en liga mayor se transformó en el mejor corredor de bola de las panteras negras y José Vivas, receptor.

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