Los vaivenes de una institución

Entre Pasillos

JOSEFINA GALLARDO

La Universidad Autónoma de la Ciudad de México se encuentra en pleno proceso de elección de rector para el periodo 2018-2022 y ya empezaron las discordias y diretes entre grupos. Luego de más de 10 horas de acalorado debate, la votación fue suspendida.

La Rectoría reconoce que la sesión de Consejo Universitario en la cual se estaban llevando a cabo las votaciones fue interrumpida por un pequeño grupo de integrantes de la comunidad cuando estaba a punto de terminar la primera ronda de votación nominal, de seis en total. El proceso de elección en la UACM es por demás complicado: primero los consejeros universitarios llevan a cabo una primera ronda de sufragios y se elimina de la terna al que obtuvo menos votos, pero si nadie alcanzó dos tercios de los votos, se dan rondas sucesivas de votaciones, cinco en total. Si no se alcanzan los dos tercios, entonces procede una última ronda por mayoría simple.

Pues cuando apenas iban en la primera ronda, cayó el primer problema: se habían emitido veinte votos a favor de Galdino Morán López y trece a favor de Tania Hogla Rodríguez Mora. La otra integrante de la terna, Roxana Rodríguez Ortiz hasta ese momento había conseguido cero votos. De ahí los inconformes y seguidores de ésta última candidata, quien es además opositora al rector saliente Hugo Aboites.

Y no es que llame la atención que un proceso de elección de rector tenga que enfrentarse a conflictos, pues eso ha sucedió en muchos momentos en otras universidades; en el caso de la UACM adquiere una relevancia particular, por ser la universidad creada por el ahora candidato de MORENA a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, y justamente en los días en que se anunció su visita a uno de los planteles, visita que, por cierto, se canceló horas después del conflicto en el Consejo Universitario debido a que la autoridad no estaba informada de la misma.

Así ha sido la historia de esta institución, creada en abril de 2001; tardó casi una década en que su primer Consejo Universitario aprobara su Estatuto General Orgánico y a la fecha no cuenta con toda la normatividad que requiere para su funcionamiento interno; atravesó por un conflicto grave cuando la entonces rectora Esther Orozco cuestionó sus niveles académicos y su rumbo; historia que terminó con la destitución de la reconocida científica.

En casi dos décadas, la UACM registra mil 453 títulos de licenciatura, siendo las carreras de Comunicación y cultura y Ciencia política y administración las más demandadas, con pobre aceptación en el ámbito laboral. En cuanto al posgrado, han concluido 342 estudiantes, de los cuales 26 son de doctorado y no existe un seguimiento de sus egresados que dé cuenta de su inserción en áreas científicas o de desarrollo tecnológico. Por los pasillos de la UACM han caminado 52 mil 902 alumnos, de los cuales casi tres de cada cuatro siguen activos, es decir, la habitan un buen número de fósiles.

Para este año, la UACM se encuentra en una situación de precariedad académica, resultado de la ausencia de una visión y planeación a largo plazo, y eso no es responsabilidad de su equipo académico o administrativo. Sus números contrastan con el de otras universidades, pues mientras que en 2017 su tasa de egreso fue de 5.5%, en la UAM fue de 17%, el Poli 25% y la UNAM 35%. Según los Presupuestos de Egresos del entonces Distrito Federal entre 2002 y el 2015, esta universidad recibió ocho mil 978 millones 285 mil 458 de pesos, lo que hace que se calcule que el costo por estudiante sea mayor a los 67 mil pesos, mientras que en otras instituciones es de 44 mil pesos.En 2018, empezó con un déficit presupuestal de 45 millones de pesos debido a la inflación del año anterior, y con un aumento salarial del 5% que compromete las finanzas de la universidad y a la siguiente administración.

Ese es el panorama para el nuevo timonel de la UACM y hay que agregarle que el conflicto para la elección de rector puede ir para largo y concluir una vez que exista gobernador o gobernadora electa de la Ciudad de México.

Y aunque la UACM es resultado de una acción concreta de atención a la alta demanda en educación superior, la pregunta es: ¿se puede calificar como un proyecto fallido? Diría que no, pero tampoco es una institución que se enmarque en los índices de calidad requeridos en este nivel y los resultados de casi dos décadas no son para aplaudir.

Silametaeraatenderúnicamentelacobertura,puesentoncessíhasidoexitosa;pero¿quéinstitucióndeeducaciónsuperiorpúblicaenmarcadaenunagranciudadquiereatenderúnicamentelacobertura?Losexámenesdeingreso,sibiensonmuestradelainequidadyexclusión,sondefensoresdelprincipiodelaautonomíayalméritocomocriteriosparadeterminarsucalidadacadémica.

De lo que suceda en la UACM en estos días se podrá analizar si esta institución busca su crecimiento o seguir con una historia de desaciertos. Y como dice el refrán: cría cuervos y… Esperemosquenoseaelcasoparasucreador.

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