Abel Bravo Reyes / Corresponsal
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- En la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), el aseguramiento de la calidad en la educación superior no puede verse sin considerar procesos de mediano y largo plazo, que permitan mediante el análisis, evaluar cada uno de los elementos que hacen que un programa de estudios cumpla estándares e indicadores que acrediten su eficiencia.
Paralelamente, a finales del año 2000 se instituye el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior, A. C. (COPAES), para conferir reconocimiento a las organizaciones cuyo fin sea acreditar programas académicos, previa valoración de su capacidad organizativa, técnica y operativa, de sus marcos de evaluación para la acreditación de programas académicos, de la administración de sus procedimientos y de la imparcialidad del mismo.
En 2001, los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) iniciaron la clasificación de los programas evaluados en relación con la acreditación, ubicándolos según los criterios de calidad en niveles 3, 2,1 tomando a éste último (1) como el nivel que reconoce la buena calidad del programa educativo por cumplir con los estándares establecidos.
Los indicadores y parámetros para evaluar la calidad se integran de 61 indicadores, 30 de los cuales son esenciales y corresponden tanto a:
a) la organización institucional (registro oficial del programa educativo, misión, visión, marco jurídico, plan de desarrollo de la DES);
b) a la estructura (modelo educativo, perfil de egreso, plan de estudios, actualización del plan y de las asignaturas, evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje, utilización de tecnología educativa y de la información, servicio social, ingreso de estudiantes, trayectoria escolar, personal académico, servicio de tutoría en apoyo al aprendizaje, carga académica diversificada, evaluación del personal académico, formas de organización del trabajo del personal académico, mejoramiento de la docencia) ;
c) a la infraestructura (aulas, espacios para profesores, laboratorios y talleres, biblioteca, servicios de cómputo, desarrollo de tecnología educativa); y
d) la trascendencia del programa (eficiencia terminal y de titulación, líneas de generación y aplicación del conocimiento, articulación de la investigación con la docencia, vínculos formales) establecida ésta última como el impacto del programa y su relación con el entorno.
Un programa es reconocido por su buena calidad, cuando ha sido acreditado por algún órgano reconocido por el COPAES o evaluado favorablemente (Nivel 1) por los CIEES.
Los CIEES están conformados por nueve comités (Arquitectura Diseño y Urbanismo; Ciencias Naturales y Exactas; Ciencias Agropecuarias; Ciencias de la Salud; Ciencias Sociales y Administrativas; Artes, Educación y Humanidades; Ingeniería y Tecnología; Difusión, Vinculación, y Extensión de la Cultura y Administración y Gestión Institucional).
El COPAES tiene 26 organismos acreditadores que cubren todas las áreas del conocimiento. Funge como una instancia capacitada y reconocida por el gobierno federal para conferir reconocimiento formal a favor de organizaciones cuyo fin sea acreditar programas académicos de educación superior que se ofrezcan en instituciones públicas y particulares.
La UNACH se introdujo en los procesos de evaluación a partir de 1996 con la valoración tanto de los primeros programas educativos como de la gestión institucional. El esfuerzo realizado desde entonces por las diversas administraciones, permitió instaurar una cultura de evaluación académica viéndose coronada al 1º de julio de 2010, cuando la Universidad Autónoma de Chiapas logró que el 100 por ciento de sus programas evaluables tuviera el Reconocimiento Nacional por su Buena Calidad.
La UNACH ofrece 39 programas educativos en el nivel 1 de los CIEES y/o acreditados por el COPAES.
Los procesos de evaluación universitaria sirven para muchos e importantes motivos: al llevarse a cabo generan una influencia muy fuerte en la mejora interna de las instituciones; porque se obtiene información que se analiza sistemáticamente, se ordena y se prioriza; además se compara y permite establecer prioridades en la toma de decisiones.
Al interior de los grupos de trabajo (autoridades, académicos y administrativos) se fortalece y aprende más sobre temas de mejora, de evaluación, de procesos; los que luego de multiplicarse, permiten abrir al interior de la institución, una serie importante de canales de comunicación que posteriormente, se consolidan y se mantienen.
Precisamente, los mecanismos y estrategias de mejoramiento y regulación de la calidad de las organizaciones universitarias, son los procesos de autoevaluación (la realiza la propia Institución y es requisito previo que permite mirarse al espejo y corregir sus debilidades), evaluación externa (mediante los procesos de CIEES) y acreditación (a través de los organismos reconocidos por COPAES) de sus programas, mediante los cuales no sólo se identifican problemas y deficiencias para su atención; de manera sustancial, permiten identificar logros en la estructura, operación y resultados; y se derivan alternativas diversas que en el conjunto, suelen consolidar el proyecto de desarrollo plasmado por la Institución.
Copyright U2000. Powered by Jcramper